Flora introducida
Eschscholzia californicaLas asilvestradas son especies que se han adaptado al territorio y se propagan de forma espontánea en los ecosistemas canarios. La mayor parte son plantas escapadas del cultivo ornamental o agrícola. Las arbóreas fueron introducidas mayoritariamente después de la Conquista de las Islas con fines alimenticios, y que hoy forman parte del paisaje y la gastronomía local, como las higueras, las tuneras, los castaños o los nogales.
Los frutales forman un grupo destacado dentro de la producción agrícola de las Islas, aunque las especies cultivadas han variado a lo largo de los siglos, pasando de aquellas que se cultivaban para consumo propio y el pequeño comercio, como el caso de las peras, los nísperos, o los albaricoques, a las que se cultivan en grandes plantaciones para exportar, como las papayas, la piña tropical, los aguacates, las guayabas, o los mangos. Las ornamentales constituyen el grupo más numeroso, y se han introducido para su cultivo en los jardines privados o públicos. En su mayor parte son especies de origen tropical y subtropical, que se adaptan perfectamente al clima templado del Archipiélago.
El mayor peligro de la flora introducida es que muchas especies se han convertido en especies invasoras, que compiten con la flora nativa canaria, llegando en ocasiones a la extinción de comunidades vegetales enteras. El caso más extremo es el del rabogato (Pennisetum setaceum), que coloniza muchas zonas de las Islas de forma cada vez más agresiva.
