Flora de las Islas Canarias

La flora canaria

Flora canaria > Características


La flora de las Islas Canarias
Introducción

 

      Las Islas Canarias poseen una extraordinaria riqueza florística que las convierte en una de las primeras regiones biogeográficas del mundo y la primera de España, tanto por su alto número de especies, como por su origen, variedad, amplitud ecológica y proceso evolutivo, que aún se encuentra en pleno desarrollo.
     La flora vascular de Canarias cuenta con alrededor de unas 2.000 especies, de las que alrededor de 650 son endémicas, unas 100 compartidas con otros archipiélagos macaronésicos, como las Islas Azores o Madeira, y en torno a 570 de origen mediterráneo-africano, correspondiendo el resto a especies introducidas.
     Sin embargo, el lento pero progresivo deterioro de los hábitats naturales, el uso indiscriminado de muchas de estas especies por parte del hombre, y las grandes modificaciones que ha sufrido el entorno natural de las Islas en los últimos tiempos, ha repercutido de una manera negativa en este formidable conjunto vegetal, provocando que al menos cuatro especies se consideran extintas, unas 120 se encuentran en peligro de extinción y otras muchas entran en la categoría de raras o de vulnerables.
     Por su singularidad, belleza, abundancia y características evolutivas, la flora canaria ha llamado la atención desde hace siglos de muchos científicos y naturalistas, que la han estudiado y dado a conocer en todo el mundo. Entre todos ellos destaca Alexander von Humboldt, considerado el padre de la Biogeografía, que durante su estancia en Tenerife, realizó una ascensión al Teide y determinó la estratificación de la vegetación canaria en los denominados pisos de vegetación. En su visita al Teide descubrió para la ciencia la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia), una de la plantas que crece a mayor altura de toda España, y uno de los emblemas de la flora de Canarias.

 

 

 

Canarias: origen y geología

 

     El archipiélago canario se encuentra entre las latitudes, 29º 24' 40'' N, en el islote de Alegranza, y 27º 38' 16'' N, en el extremo occidental de la isla de El Hierro; y entre las longitudes 13º 19' 54'' O, del islote Roque del Este, y 18º 09' 38'' O, del Roque del Guincho, también en la isla de El Hierro. Esto lo sitúa geográficamente frente a la costa occidental de África, a menos de 100 km de distancia de Cabo Juby, en el territorio del Sáhara Occidental.
La superficie total del archipiélago es de 7.447 km², y está formado por siete islas mayores (Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura) y seis menores (Alegranza, La Graciosa, Montaña Clara, Lobos, Roque del Este y Roque del Oeste). Sus costas tienen una longitud total de unos 1.580 kilómetros, y la altura máxima de las islas se sitúa en el Pico de El Teide, en Tenerife, que con sus 3.718 m es el punto geográfico más alto de toda España.

Seguir leyendo...

 

 

El clima en Canarias

 

     Por su situación subtropical, la influencia de los vientos alisios y su enclave marítimo, las Islas Canarias poseen uno de los mejores climas del mundo, siendo muy suaves los contrastes entre estaciones, y entre el día y la noche, especialmente en las franjas costeras, de modo que se mantiene un clima primaveral durante casi todo el año. Las lluvias son escasas y las temperaturas moderadas, aunque, dada la complicada orografía del archipiélago, se produce una gran variedad de microclimas que determinan diferencias climáticas entre las diferentes islas, e incluso dentro de una misma isla.
Además de la influencia de la corriente fría de Canarias, que suaviza las temperaturas, con medias de unos 15-20º, de la influencia durante gran parte del año del anticiclón de las Azores, la presencia varias veces al año de nubes de polvo sahariano (calimas), o las ocasionales entradas de aire polar, el principal determinante del clima canario son los vientos alisios, unos vientos que suelen tener una velocidad bastante regular de entre 20 y 22 km/h, y una componente que varía entre el este y el noreste.

Seguir leyendo...

 

 

    

El relieve de Canarias

 

     Las Islas Canarias se caracterizan por sus elevadas montañas en comparación con su extensión superficial. Como consecuencia de su origen volcánico, su perfil es muy variado, pero, menos Lanzarote y Fuerteventura, todas tienen unas cumbres centrales dominantes. Desde ellas se descuelgan laderas de acusadas pendientes, acompañadas de profundos barrancos que llegan hasta el mar. Esta disposición de su relieve, junto con las características que supone el ser un territorio insular situado en la zona subtropical del Océano Atlántico, da lugar a un paisaje singular y de gran belleza, con gran variedad de suelos, climas y vegetación.

      La predominancia de este relieve montañoso influye notablemente en la dinámica atmosférica de Canarias. Las cimas elevadas constituyen una verdadera barrera para las masas de aire, que al chocar con ellas se ven obligadas a ascender, por lo que se enfrían, se condensan y descargan la humedad en la vertiente norte, expuesta al viento. En consecuencia, las islas montañosas son más húmedas que las llanas, y, dentro de las montañosas, las vertientes orientadas al norte lo son más que las que dan al sur, lo que influye notablemente en la vegetación isleña.

Seguir leyendo...

 



Clima
   Por su situación

Sobre el origen del archipiélago existen tres teorías principales, siendo la más dominante durante mucho tiempo la denominada del punto caliente, que cree que las Canarias han ido surgiendo a partir de un penacho térmico originado en la base del manto terrestre y que sería la fuente de todos los magmas del archipiélago. Al estar dicho penacho en posición fija con respecto a la placa africana que se desplaza en dirección de oeste a este, con el paso del tiempo se habrían ido formando un conjunto de islas en esa misma dirección.
Pero en los últimos tiempos han surgido dos hipótesis alternativas. Una, la de la fractura propagante, que relaciona el origen de las islas con la propagación sucesiva, y también en dirección este a oeste, de la cordillera del Atlas, en el norte de África. Y la otra, y las más aceptada actualmente entre la comunidad científica, es la que relaciona el origen de cada isla con las con fallas inversas que se producen en la corteza terrestre, dando lugar a bloques que se levantan desde el fondo oceánico, que al chocar con el continente africano originan el levantamiento de bloques, que se traduce en una serie progresiva de emisión de magmas.


subtropical, la influencia de los vientos alisios y su enclave marítimo, las Islas Canarias poseen uno de los mejores climas del mundo, siendo muy suaves los contrastes entre estaciones, y entre el día y la noche, especialmente en las franjas costeras, de modo que se mantiene un clima primaveral durante casi todo el año. Las lluvias son escasas y las temperaturas moderadas, aunque dada la complicada orografía del archipiélago, se produce una gran variedad de microclimas que determinan diferencias climáticas entre las diferentes islas, e incluso dentro de una misma isla.
   La formación del llamado
mar de nubes es un fenómeno característico de Canarias. Se produce cuando el aire, al chocar con las montañas, se ve forzado a elevarse y se enfría casi hasta el punto de condensación, originando una densa formación nubosa que, al no poderse desarrollar en altura, se extiende horizontalmente cubriendo grandes superficies de la cara norte de las islas de mayor relieve, y que permite la existencia de un tipo de bosque casi inexistente en otras partes del mundo: la laurisilva, una formación vegetal superviviente de los grandes bosques templados de la Era Terciaria.


Flora
   Las Islas Canarias poseen una extraordinaria riqueza florística que las convierte en una de las primeras regiones biogeográficas del mundo y la primera de España, tanto por su alto número de especies, como por su origen, variedad, amplitud ecológica y proceso evolutivo, que aún se encuentra en pleno desarrollo.
   La flora vascular de Canarias cuenta con alrededor de unas 2.000 especies, de las que alrededor de 650 son endémicas, unas 100 compartidas con otros archipiélagos macaronésicos, como las Islas Azores o Madeira, y en torno a 570 de origen mediterráneo-africano, correspondiendo el resto a especies introducidas.
   Sin embargo, el lento pero progresivo deterioro de los hábitats naturales, el uso indiscriminado de muchas de estas especies por parte del hombre, y las grandes modificaciones que ha sufrido el entorno natural de las Islas en los últimos tiempos, ha repercutido de una manera negativa en este formidable conjunto vegetal, provocando que al menos 4 especies se consideran extintas, unas 120 se encuentran en peligro de extinción y otras muchas entran en la categoría de raras o de vulnerables.
   Por su singularidad, belleza, abundancia y características evolutivas, la flora canaria ha llamado la atención desde hace siglos de muchos científicos y naturalistas, que la han estudiado y dado a conocer en todo el mundo. Entre todos ellos destaca Alexander von Humboldt, considerado el padre de la Biogeografía, que durante su estancia en Tenerife, realizó una ascensión al Teide y determinó la estratificación de la vegetación canaria en los denominados
pisos de vegetación. En su visita al Teide descubrió para la ciencia la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia), una de la plantas que crece a mayor altura de toda España, y uno de los emblemas de la flora de Canarias.   Ver más...