Flora de las Islas Canarias

Clima

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Factores del clima en Canarias

     Los principales factores que determinan el clima de las Islas Canarias son los siguientes:
    - Anticiclón de las Azores. El anticiclón de las Azores prevalece sobre las Islas Canarias en torno al 90% del tiempo durante el verano, y un 50% en verano. Genera un tipo de tiempo muy estable, con temperaturas moderadamente cálidas, ausencia de precipitaciones, cielos cubiertos en la vertiente norte, por el efecto del mar de nubes, y descubiertos en la vertiente sur.  Y lo más característico es que produce un tipo de vientos llamados alisios que recorren el Océano Atlántico a una velocidad de unos 20 km por hora, y que durante su recorrido adquiere las propiedades del frescor y la humedad del mar. Por eso cuando llega a las Islas refresca el ambiente y suaviza las temperaturas.
     - Borrascas del Atlántico Norte. Durante el invierno, el Anticiclón de Las Azores se debilita y permite el paso de borrascas procedentes del Atlántico norte, que dejan un tiempo frío y lluvioso.
     - Borrascas tropicales. Se producen por la llegada de borrascas provenientes del sur y oeste. Son más frecuentes en invierno, aunque algunos años no se produce ninguna. Las temperaturas descienden ligeramente y las lluvias se generalizan, incluso en las laderas de la vertiente sur de las Islas. En las cumbres más altas, Como El Teide o el Roque de los Muchachos, puede generar grandes nevadas.
     - Tiempo Sur. El llamado en Canarias tiempo sur proviene del cercano desierto del Sáhara, que especialmente en verano, y en menor medida en invierno y primavera, genera un tiempo seco, caluroso, con abundantes nubes de polvo en suspensión (calima), y a veces con fuertes vientos.
     - Corriente fría de Canarias. Las temperaturas de las aguas que rodean el Archipiélago son más frías de lo que correspondería a su situación geográfica debido a la presencia de la llamada Corriente fría de Canarias, que suaviza las temperaturas y evita la llegada a las Islas de huracanes y tormentas tropicales.
     - El relieve. Con la altura, las temperaturas descienden alrededor de un grado centígrado cada 100 metros, hasta llegar al punto de la zona de inversión térmica de los alisios, a unos 1.500 m de altitud. Por otro lado, cuando el alisio inferior cargado de humedad choca contra las zonas montañosas de la cara norte de las islas provoca que se enfríe y se condense, formando el llamado mar de nubes: una densa capa de nubes, plana por su parte superior, y cargada de humedad.

 

 

Los alisios

       Los alisios son unos vientos que soplan sobre el Archipiélago de forma casi permanente, aunque son más intensos en los meses de verano, y más flojos y discontinuos en invierno. El rasgo que más los caracteriza es su disposición en dos capas superpuestas, una inferior húmeda y con dirección noreste, y otra superior con aire seco y cálido de dirección noroeste, que al interactuar entre sí generan una inversión térmica de límites variables y cuya consecuencia más llamativa es la aparición del llamado mar de nubes. Este fenómeno, se produce cuando el aire, al chocar con las montañas, se ve forzado a elevarse y se enfría casi hasta el punto de condensación, originando una densa formación nubosa que, al no poderse desarrollar en altura, se extiende horizontalmente cubriendo grandes superficies de la cara norte de las islas de mayor relieve.

     La presencia del mar de nubes, que a su vez origina otro fenómeno llamado lluvia horizontal, que se produce al condesarse la humedad de las nubes sobre las hojas de los árboles formando gotas de agua que acaban resbalando por las mismas y cayendo al suelo. Y son precisamente estas circunstancias climáticas las que permites la existencia de un tipo de bosque casi inexistente en otras partes del mundo: la laurisilva, una formación vegetal superviviente de los grandes bosques templados de la Era Terciaria que sólo se da en contados espacios del planeta.

 

 

Tipos de tiempo

     Los diferentes tipos de tiempo que se dan en el archipiélago canario dependen fundamentalmente de las masas de aire que lo afectan en cada momento. La más frecuente es la masa de aire tropical marítima, que por su origen oceánico posee una gran humedad relativa. En su seno se encuentra el Anticiclón de las Azores, cuyo rasgo más característico es la estabilidad atmosférica a la que da lugar y su traducción el tipo de tiempo más normal es Canarias, con temperatura suaves en invierno y frescas en verano, y una humedad moderada durante todo casi todo el año.
     Cuando las temperaturas disminuyen, y el cielo se cubre de oscuras nubes que descargan lluvia, el Archipiélago se encuentra bajo la influencia de la masa de aire polar marítimo, procedente del Atlántico norte, la cual genera una gran inestabilidad atmosférica. Por último, cuando en las Islas aumentan las temperaturas y se percibe una gran sequedad en el ambiente, Canarias se encuentra bajo la influencia de una masa de aire tropical continental procedente del desierto del Sáhara.

 

 

Las precipitaciones

      En las zonas de medianías las precipitaciones pueden llegar a los 800-1.000 mm anueles en las vertientes orientadas al norte, expuestas a los vientos alisios húmedos y constantes. Es en este sector donde se produce el estancamiento del mar de nubes, el cual aporta una gran humedad ambiental y un considerable volumen de agua, lo que propicia que la zona sea óptima para el desarrollo de la agricultura. Por el contrario, en las vertientes orientadas al sur, el volumen de lluvias se reduce bastante a consecuencia de la desaparición del mar de nubes.
     En la zona de cumbres, principalmente en las islas de mayor altitud, los vientos alisios dejan de hacer efecto, las precipitaciones se sitúan en torno a una media de 400 mm anuales, muy por debajo de lo que llueve en las medianías, y en muchos casos se produce en forma de nieve.

     Las lluvias en Canarias son más intensas a finales del otoño, y fundamentalmente en invierno, siendo el verano la estación más seca del año. Las precipitaciones se caracterizan por una irregularidad interanual, es decir, existe una sucesión de años lluviosos o muy lluviosos, con años secos o muy secos. Suelen ser muy localizadas, y en algunas ocasiones se convierten en un riesgo climático muy importante. Cuando se produce un descenso acusado de masas de aire del mundo templado y se combinan con factores tropicales, se pueden producir precipitaciones muy intensas en muy corto espacio de tiempo, provocando lluvias torrenciales, comparables a las que provoca el fenómeno de gota fría que se produce a finales de verano en la cuenca mediterránea.

 

 

Las temperaturas

     En cuanto a las temperaturas, el Archipiélago se caracteriza por unas condiciones térmicas suaves. En general, las temperaturas más cálidas se registran en las costas del sur de todas las islas, en donde la media anual supera los 20ºC. En las islas de Lanzarote y Fuerteventura, cuyas cotas de altitud no llegan a los 1.000 metros, por lo tanto están por debajo del nivel de formación del mar de nubes, esta temperatura media se generaliza en casi toda su superficie, por lo que son las islas más áridas. En las restantes islas, y a medida que subimos en altitud, la temperatura media anual desciende, hasta 14ºC por ejemplo en las cumbres de Gran Canaria, a 13ºC en las de las islas de El Hierro y La Gomera, en las zonas altas de La Palma se llegan a registrar 9ºC o en las Cañadas del Teide en Tenerife hasta 5ºC.