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Las Islas Canarias

Situación geográfica

   Las Islas Canarias forman un archipiélago que está situado frente a las costas del noroeste de África, cerca de los territorios del Sahara occidental y de Marruecos, entre las coordenadas de 27-29 grados de latitud norte y 13-18 grados de longitud oeste.

   Está formado por siete islas y varios islotes, que ocupan una superficie total de 7.447 km cuadrados. De oeste a este, estas islas son: El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote, más algunos islotes situados en las cercanías de las islas más orientales, como los de La Graciosa, Isla de Lobos o Montaña Clara.

   Geográficamente pertenece al continente africano, del que apenas lo separan unos 100 km, pero políticamente forman parte de Reino de España, de cuyo territorio se encuentra a unos 1.400 km. de distancia.

 

 

Relieve

   Las Islas Canarias se caracterizan por sus elevadas montañas en comparación con su extensión superficial. Como consecuencia de su origen volcánico, su perfil es muy variado, pero, menos Lanzarote y Fuerteventura, todas tienen unas cumbres centrales dominantes. Desde ellas se descuelgan laderas de acusadas pendientes, acompañadas de profundos barrancos que llegan hasta el mar. Esta disposición de su relieve, junto con las características que supone el ser un territorio insular situado en la zona subtropical del Océano Atlántico, da lugar a un paisaje singular y de gran belleza, con gran variedad de suelos, climas y vegetación.
   La predominancia de este relieve montañoso influye notablemente en la dinámica atmosférica de Canarias. Las cimas elevadas constituyen una verdadera barrera para las masas de aire, que al chocar con ellas se ven obligadas a ascender, por lo que se enfrían, se condensan y descargan la humedad en la vertiente norte, expuesta al viento. En consecuencia, las islas montañosas son más húmedas que las llanas, y, dentro de las montañosas, las vertientes orientadas al norte lo son más que las que dan al sur, lo que influye notablemente en la vegetación isleña.

 



Clima
   Por su situación subtropical, la influencia de los vientos alisios y su enclave marítimo, las Islas Canarias poseen uno de los mejores climas del mundo, siendo muy suaves los contrastes entre estaciones, y entre el día y la noche, especialmente en las franjas costeras, de modo que se mantiene un clima primaveral durante casi todo el año. Las lluvias son escasas y las temperaturas moderadas, aunque dada la complicada orografía del archipiélago, se produce una gran variedad de microclimas que determinan diferencias climáticas entre las diferentes islas, e incluso dentro de una misma isla.
   La formación del llamado mar de nubes es un fenómeno característico de Canarias. Se produce cuando el aire, al chocar con las montañas, se ve forzado a elevarse y se enfría casi hasta el punto de condensación, originando una densa formación nubosa que, al no poderse desarrollar en altura, se extiende horizontalmente cubriendo grandes superficies de la cara norte de las islas de mayor relieve, y que permite la existencia de un tipo de bosque casi inexistente en otras partes del mundo: la laurisilva, una formación vegetal superviviente de los grandes bosques templados de la Era Terciaria.

Flora
   Las Islas Canarias poseen una extraordinaria riqueza florística que las convierte en una de las primeras regiones biogeográficas del mundo y la primera de España, tanto por su alto número de especies, como por su origen, variedad, amplitud ecológica y proceso evolutivo, que aún se encuentra en pleno desarrollo.
   La flora vascular de Canarias cuenta con alrededor de unas 2.000 especies, de las que alrededor de 650 son endémicas, unas 100 compartidas con otros archipiélagos macaronésicos, como las Islas Azores o Madeira, y en torno a 570 de origen mediterráneo-africano, correspondiendo el resto a especies introducidas.
   Sin embargo, el lento pero progresivo deterioro de los hábitats naturales, el uso indiscriminado de muchas de estas especies por parte del hombre, y las grandes modificaciones que ha sufrido el entorno natural de las Islas en los últimos tiempos, ha repercutido de una manera negativa en este formidable conjunto vegetal, provocando que al menos 4 especies se consideran extintas, unas 120 se encuentran en peligro de extinción y otras muchas entran en la categoría de raras o de vulnerables.
   Por su singularidad, belleza, abundancia y características evolutivas, la flora canaria ha llamado la atención desde hace siglos de muchos científicos y naturalistas, que la han estudiado y dado a conocer en todo el mundo. Entre todos ellos destaca Alexander von Humboldt, considerado el padre de la Biogeografía, que durante su estancia en Tenerife, realizó una ascensión al Teide y determinó la estratificación de la vegetación canaria en los denominados pisos de vegetación. En su visita al Teide descubrió para la ciencia la violeta del Teide (Viola cheiranthifolia), una de la plantas que crece a mayor altura de toda España, y uno de los emblemas de la flora de Canarias.   Ver más...

   
El Hierro
   El Hierro es una isla volcánica situada en el extremo suroccidental del archipiélago. Con una superficie de 264 km² y 110 km de costa, se trata de la menor de las islas habitadas del archipiélago y la menos poblada. Su altitud más notable es pico de Malpaso, de 1.501 metros, situado casi al centro de la isla.
    El Hierro, como el resto de las Canarias, es una isla de origen volcánico. Se estima una edad geológica de un millón de años, por lo que es la isla canaria más joven, aunque no se conocen en ella erupciones históricas. El relieve se organiza en torno a las tres grandes dorsales y un gran valle: El Golfo, que se creó por un derrumbamiento del terreno, el cual generó un gran tsunami que atravesó todo el Atlántico.
   Toda la isla fue declarada Reserva de la Biosfera en el año 2000. Es conocida por sus centenarios ejemplares de sabina inclinados por el viento, por el antiguo Garoé o Árbol Santo, cuyas hojas destilaban agua continuamente, y porque en el pasado el meridiano 0º tenía su referencia en uno de sus extremos: la Punta de Orchilla.



    El Hierro también es conocido por el lagarto gigante (Gallotia simonyi machadoi), un reptil de hasta 75 cm de longitud que sólo se encuentra en esta isla, y que se alimenta de insectos y plantas.   Ver más...

La Palma
    La Palma es una isla volcánica, con cumbres muy elevadas, como el Roque de los Muchachos (2.423 m), donde está situado uno de los observatorios astronómicos más importantes del mundo, que alberga al Gran Telescopio Canarias, que con su espejo principal de 10,40 m de diámetro es el telescopio óptico más grande del planeta.
    Situada en el ángulo noroeste del archipiélago, La Palma tiene una característica forma de almendra, con el ángulo más agudo apuntando hacia el sur. Tiene una superficie de 660 km² y 166 kilómetros de costa. En ella se ha registrado la erupción volcánica más reciente en España, el Teneguía, que surgió en la punta sur de la isla en el año 1971.


   
    El accidente morfológico más importante de la isla es la Caldera de Taburiente, una gigantesca depresión volcánica de 10 km. de diámetro y 28 km. de perímetro, con paredes verticales de hasta 1.000 metros de altura que se encuentra en el centro del territorio palmero, y por cuyo lecho discurre el único riachuelo perpetuo de las Islas Canarias. Desde el año 1954 fue declarado Parque Nacional, por sus excepcionales características morfológicas y de vegetación.
    Por su exuberante vegetación, La Palma es conocida también como la Isla Bonita o la Isla Verde, y toda su superficie ha sido declarada por la Unesco como Reserva Mundial de la Biosfera.  Ver más...

La Gomera
    La isla de La Gomera tiene una forma notablemente redonda, con una superficie de 350 km² y 100 km de costas. Su máxima altitud es el alto de Garajonay, de 1.487 metros. Toda la isla es un macizo antiguo, que no ha tenido manifestaciones volcánicas en todo el Cuaternario. Sus innumerables barrancos se disponen de manera radial en torno al macizo de Garajonay, y discurren de forma abrupta hasta llegar al mar. El otro rasgo característico del relieve de La Gomera es su costa acantilada, sólo interrumpido por la desembocadura de los barrancos, con paredes de entre 100 y 300 metros, notablemente verticales, e incluso en extraplomo.



    En La Gomera se encuentra el Parque Nacional de Garajonay, declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1986, y cuya exuberante vegetación representa el ejemplo mejor conservado del mundo de la laurisilva, donde, además de los grandes árboles típicos de ese tipo de bosque, abundan los musgos y líquenes que recubren sus troncos de los árboles, indicadores de su elevada humedad ambiental.
    La isla fue el último territorio europeo que tocó Cristóbal Colón antes de llegar a América en su viaje de descubrimiento de 1492, por ello se la conoce popularmente como la Isla Colombina.   Ver más...

Tenerife
    Tenerife es la mayor de las Islas Canarias, con una superficie de 1.920 km² y 342 kilómetros de costas. Se trata de una isla muy montañosa, de forma más o menos triangular, ligeramente alargada hacia el nordeste, y en la que se encuentra El Teide, que con sus 3.718 m de alto es el mayor pico de toda España.
    Es la isla de mayor complejidad geológica, cuya última erupción volcánica, el Chinyero, tuvo lugar en 1909. Posee parajes con mucha personalidad, como el complejo geológico del circo de Las Cañadas y su estratovolcán de El Teide, que conforman la tercera estructura volcánica más alta y voluminosa del planeta, los macizos de Anaga y de Teno, el monte de La Esperanza, el valle de La Orotava, o la gran Cordillera Dorsal, que atraviesa casi todo el centro de la isla y está cubierta de grandes bosques de pinos.


   
    Por su favorable clima durante casi todo el año, Tenerife es conocida como la isla de la eterna primavera. Entre sus numerosos espacios naturales protegidos destaca el Parque Nacional del Teide, uno de los parques nacionales más visitados del mundo y declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad. Además destacan también otros espacios naturales de gran valor ecológico, como el Parque Natural de la Corona Forestal, y los parques rurales de Anaga y de Teno. Ambos poseen una increíble belleza y una muy variada flora, siendo el Macizo de Anaga es el lugar que cuenta con mayor cantidad de endemismos vegetales de toda Europa.   Ver más...

Gran Canaria
    La isla de Gran Canaria tiene una forma casi circular, con un macizo montañoso en el centro, y que se encuentra casi en el centro del archipiélago canario. Tiene una superficie de 1.530 km², 256 kilómetros de costas y una altitud máxima de 1.949 m que se alcanza en el Pico de las Nieves.
    Su relieve es muy montañoso, con numerosos barrancos se organizan de forma radial en torno a la Caldera de Tejeda, dominada por el Roque Nublo y el Roque Bentayga. Salvo tramos puntuales la costa se caracteriza por la presencia continua de acantilados en el sector noroccidental, que llegan a alturas de más de 500 metros. El Andén verde, situado al oeste de la isla, llega a una altitud de 1.000 m sobre el nivel del mar, y se formó al deslizarse un gran sector insular hacia dentro del océano, dando a esta zona su peculiar figura cóncava. En el sector suroriental las costas son bajas y predominan las playas.



    Gran Canaria presenta una gran diversidad climática, debido tanto a la gradiente altitudinal como al efecto de los vientos alisios, que originan acusadas diferencias paisajísticas entre barlovento y sotavento. Esto provoca una gran cantidad de microclimas y de paisajes dentro de la propia isla, que por ello se le llama el continente en miniatura.
    Gran Canaria posee una gran cantidad de Espacios Naturales Protegidos, entre los que destacan el Parque Rural del Nublo, la Selva de Doramas, el Barranco de Azuaje, Tamadaba, Pino Santo o el pinar de Inagua. En el año 2005, una gran parte de la isla de Gran Canaria fue declarada por la Unesco como Reserva Mundial de la Biosfera.   Ver más...

Fuerteventura
    Fuerteventura es una isla de forma alargada, con una superficie de 1.690 km² y 304 kilómetros de costas, lo que la convierte en la segunda isla en extensión del archipiélago. Su máxima altitud es el Pico de La Zarza (807 m), siendo una de las islas más llanas del archipiélago canario. Se encuentra muy cerca de la isla de Lanzarote, de la que está separada, al norte, por el estrecho de La Bocaina, y un pequeño islote, llamado Isla de Lobos.


 
Su relieve está formado por extensas planicies, fruto de un intenso proceso erosivo a lo largo de su historia, pues se trata de la isla más antigua del archipiélago, calculándose su antigüedad en unos 20 millones de años. La península de Jandía es la unidad más sobresaliente de su orografía: un macizo antiguo, estrecho y relativamente elevado que presenta los mayores escarpes de la isla. En su parte occidental se extiende la llanura de Punta Jandía, que enlaza con el resto la isla a través del istmo de La Pared, y donde se encuentran extensos campos de dunas.
    La flora en la isla no es abundante, a pesar de que existen gran cantidad de endemismos, debido a las peculiaridades del clima, que casi llega a ser desértico, con escasez de lluvias durante todo el año. A pesar de ello, cuenta con numerosos espacios naturales, y en el año 1999 toda la isla fue declarada por la Unesco como Reserva Mundial de la Biosfera.   Ver más...

Lanzarote
    Lanzarote es una isla muy volcánica y bastante llana situada en el extremo oriental del archipiélago. Tiene forma oblonga, con una superficie de 845 km², 191 kilómetros de costas y una altitud máxima de 670 metros, que se alcanza en las Peñas de Chache. En sus cercanías, al extremo norte de la isla, existen algunos islotes, como los de La Graciosa, Montaña Clara y Alegranza.



    La mayor parte de la isla está formada por conos volcánicos jóvenes, salvo el extremo norte, donde encontramos los macizos de Famara y de los Ajaches. Entre estos dos macizos se extiende un amplio campo volcánico que se organiza en torno al gran volcán de Timanfaya, cuya erupción más importante transcurrió en tiempos relativamente recientes: entre septiembre de 1730 y  abril de 1736. De esta erupción surgieron los actuales conos de Timanfaya y Pico Partido, y las llamadas Montañas de Fuego: una serie de conos arracimados que aún conservan restos de actividad volcánica.
    Entre Timanfaya y los Ajaches se encuentra La Geria, un área conocida por la singularidad de su paisaje volcánico, que desde siglos ha sido aprovechado por el hombre para la plantación de viñas que producen un excepcional vino. Aquí, las parras se siembran directamente en los campos de lapilli volcánico, protegidas por pequeños muros de piedra seca de forma circular que las protegen del viento.
    Lanzarote posee un paisaje y una naturaleza tan especial que, en el año 1993, toda la isla fue declarada por la Unesco como Reserva Mundial de la Biosfera.   Ver más...