La pulpa de la fruta madura, sin la piel interior, se corta y se añade a la papaya, la piña y las rodajas de banano en las ensaladas de frutas, sazonadas con jugo de limón o lima. Se cocina con azúcar y se come como postre, o es enlatada en almíbar, a veces confitada, pero su sabor es tan suave que necesita la adición de un saborizante.
En Indonesia, la pulpa y los arilos se consumen junto con azúcar e hielo picado. Los australianos le añaden un poco de jugo de naranja, y suelen servir el plato con crema. También utilizan la pulpa guisada y los arilos crudos juntos como relleno de pasteles.

Se le atribuyen propiedades medicinales para el tratamiento del colesterol alto, y la raíz se utiliza para eliminar los gusanos intestinales.
En su composición se ha descubierto serotonina, un potente neurotransmisor, necesario para el buen estado del sistema nervioso y cuyas deficiencias son responsables de patologías como la depresión, ciertos tipos de obesidad, comportamientos obsesivos, insomnio y migrañas.
También contiene una elevada cantidad de niacina, una vitamina B que el cuerpo crea y utiliza para convertir los alimentos en energía, ayudando a mantener sanos el sistema nervioso, el aparato digestivo y la piel.

 < Anterior   Siguiente >