Aeonium haworthii
(Salm.-Dyck. ex Webb & Berth.) Webb & Berth.
Bejeque de Teno, Bejequillo
Descripción:
Matita suculenta de pequeño tamaño,
normalmente entre 20-40 cm de alto, abundantemente ramificada y de porte
más o menos achaparrado, que habita en laderas rocosas muy castigadas por el
viento, por lo que desarrolla potentes
raíces para aferrarrse con fuerza al terreno.
Sus tallos son finos,
quebradizos y ásperamente rugosos por las cicatrices que dejan en ellos
las hojas muertas, y con bastante frecuencia producen numerosas y finas
raíces adventicias.
Sus pequeñas y muy carnosas
hojas, de unos 3-5 cm de largo y hasta 6-8 mm de grosor, se aglomeran en
densas y menudas rosetas terminales, de entre 3 y 10 cm de diámetro. Son
simples, lisas, más o menos obovadas, enteras, de color verde azulado,
con margen ciliado y de color rojizo.
Sus numerosas flores, de color
verdoso-amarillento, con tonalidades rosáceas, se agrupan en
inflorescencias ramificadas y algo péndulas, sostenidas por un delgado y
frágil tallo floral cubierto de pequeñas hojas.
Cada flor presenta
entre 7-9 sépalos triangulares, ligerammente aserrados, glabros, de
color verde o rojo anaranjado; la misma cantidad de pétalos blanquecinos
o amarillo pálidos, de lanceolados a elípticos, aquillados, glabros,
aserrados en los bordes y de hasta 9 mm de largo. Los estambes, en doble
cantidad que los sépalos y pétalos, son glabriúsculos, erectos, con las
anteras redondeadas.
l madurar producen una
ingente cantidad de diminutas semillas que germinan con muchas facilidad.

Hábitat: Endemismo de la región noroeste de la isla de
Tenerife, creciendo sobre paredes y laderas rocosas situadas entre el
margen inferior de la oaurisilva y la franja sublitoral.
Aunque su
área actual es bastante limitada, allí donde crece lo
hace con relativa abundancia, colonizando a veces incluso los muros que
deslindan las terrazas de cultivo.
También existene citas de su
presencia en el sector nororiental del macizo
de Anaga, donde sería bastante escasa.
En algunas zonas de Tacoronte,
La Esperanza o La Laguna, existen ejemplares asilvestrados provenientes
de ejemplares que supuestamente se plantaron con fines
ornamentales.
Floración: Primavera,
normalmente entre los meses de abril y mayo, fructificando en verano.
Reproducción:
Por semillas y esquejes.
Usos: Ornamental, aunque esta práctica debe limitarse a sus áreas de
distribución natural, para evitar los riesgos de contaminación genética
que podrían producirse al entrar en contacto con poblaciones de otras
especies de su amplio género.
Por otra parte, los coleccionistas de
plantas crasas deberían abstenerse de recolectar sus ejemplares, pues
esta actividad influye negativamente sobre sus menguadas poblaciones.