Astydamia latifolia
(L. f.) Baill.
Lechuga de mar, acelga de mar, servilleta
Descripción: Herbácea bienal o perenne de
hasta 50 cm de altura, frondosa, glabra, muy ramificada desde la base,
generalmente de porte extendido o almohadillado, dotada de una raíz muy
profunda y tallos cortos, cilíndricos, muy carnosos y longitudinalmente
surcados por una fina venación, que crecen tendidos o ligeramente erguidos
sobre el terreno.
Sus grandes y suculentas hojas, muy lisas, de color
verde brillante y hasta 30 cm de longitud, son simples, alternas, larga y
gruesamente pecioladas, profundamente lobuladas y con los bordes amplia e
irregularmente dentados; el peciolo se ensancha en su base para rodear
parcialmente al tallo (amplexicaule).
Sus diminutas flores, de color
verdoso amarillento, se agrupan en inflorescencias umbeliformes compuestas
de hasta quince radios y 12 cm de diámetro. Los frutos son cápsulas ovaladas
semicarnosas de unos 5-7 mm de longitud, corta y gruesamente pecioladas,
comprimidas lateralmente, con tres nervios longitudinales y el borde algo
dilatado. De textura acorchada, su color pasa del verde amarillento al
marrón rojizo, a medida que van madurando; en su interior contienen dos
pequeñas semillas negras, que despiden un intenso aroma.
Las hojas se
marchitan y mueren después de la fructificación, brotando de nuevo con la
llegada de las primeras lluvias otoñales.

Hábitat: Elemento característico de
las comunidades halófitas, siendo una de las plantas dominantes del
litoral canario y de gran importancia ecológica para esta franja de
vegetación. Es frecuente y hasta abundante en paredes, rocas y zonas
arenosas orientadas hacia el océano, a veces en lugares tan cercanos al
mar que sus ejemplares son bañados periódicamente por las olas.
Normalmente se encuentra asociado a otras especies con querencias
marinas como el perejil de mar (Crithmum maritimum), la siempreviva de
mar (Limonium pectinatum), el brezo de mar (Frankenia laevis), etc.
Floración: Invierno, primavera y, en
zonas muy favorables, hasta bien entrado el verano.
Reproducción:
Por semillas, aunque la mayor parte de ellas son estériles. Su
estructura y ligereza les permiten flotar en el agua del mar durante
mucho tiempo, valiéndose de estas peculiaridades para ampliar su área de
dispersión a través de las costas.
Usos:
Cuando están tiernos, sus tallos y hojas se pueden comer en ensalada,
siendo sabrosos y nutritivos.