Echium gentianoides
Webb ex Coincy
Tajinaste de la cumbre,
Tajinaste azul
Descripción:
Arbusto de hasta 1 m de alto, densamente
ramificado desde su base, con ramas erectas o ascendentes, leñosas,
quebradizas y recubiertas de una corteza grisácea profundamente marcada
por las cicatrices que dejan las hojas muertas.
Las hojas, de color
verde-azulado y hasta 8 cm de largo, crecen aglomeradas en las puntas de
las ramas; son simples, alternas, lanceoladas, algo carnosas y con el
haz recubierto de espinitas cortas, de modo que presentan una textura
rasposa semejante al papel de lija.
Sus pequeñas flores tubulares se
agrupan en llamativas inflorescencias ramificadas de hasta más de 20 cm
de longitud; cada flor presenta un pequeño cáliz lobulado y espinoso, y
una corola en forma de embudo, rojiza al principio y azul genciana más
tarde; los estambres igualan o superan ligeramente a la corola, siendo
frecuentemente asimétricos.R

Hábitat: Este tajinaste, que a primera vista es
bastante diferente del resto de sus congéneres, es endémico de La Palma,
donde sus escasas poblaciones se localizan en el borde superior de los
pinares y en las zonas montañosas más altas de la isla: cumbres de
Garafía, riscos y bordes de La Caldera, Roque de Los Muchachos, etc.
Suele vivir en grietas de escarpes y laderas pedregosas, buscando
siempre lugares bien iluminados y soleados.
Ocasionalmente se
hibrida con otro rarísimo endemismo de estos lugares, el bellísimo
tajinaste rosado (E. wildpretii ssp. trichosiphon). Los programas de
recuperación de flora amenazada puestos en marcha en los últimos años
han logrado el desarrollo de importantes poblaciones en lugares
adecuadamente protegidos.R
Floración: Primavera y verano.
Reproducción:
Se propaga por semillas y esquejes.
Usos:
Antiguamente debió ser utilizada como forrajera, pues se ha observado
que las cabras se comen sus hojas y brotes tiernos, siendo esta
actividad una causa casi segura de su actual escasez. También es
consumida por los arruis, grandes herbívoros procedentes del norte de
África e introducidos en esta isla hace unas décadas con intencionalidad
cinegética, cuando los criterios de política ambiental eran muy
diferentes a los actuales.R.