Borago officinalis
L.
Borraja, Borracha,
Borago, Oreja de gato
Las flores de la borraja se agrupan en un tipo de inflorescencia que
visualmente es parecida a una cascada, ya que de la rama principal
saldrá una única flor, creciendo en un tallo secundario una segunda
flor, que, dando lugar a otra rama nueva, también tendrá su propia flor,
produciendo una floración muy llamativa, ya que todas se abren al mismo
tiempo.
Se trata de una herbácea anual, abundantemente ramificada y
de hasta 1 m de alto, recubierta en su totalidad de una densa y áspera
vellosidad. El tallo, hueco y rollizo, parte de una gruesa y larguísima
raíz, rodeándose en su base de una gran roseta foliar de color verde
intenso.
Estas hojas son simples, alternas, pecioladas, anchamente
lanceoladas, rugosas y muy nervadas, mientras que las del tallo y las
ramas son sésiles, abrazadoras y de tamaño progresivamente reducido.

Sus pequeñas y llamativas flores, de color azul violáceo, se disponen en
inflorescencias ramificadas colgantes. Cada flor presenta cinco pétalos,
radialmente extendidos, y el mismo número de estambres, cuyas anteras se
unen formando una especie de corona negro purpúrea.
Los frutos son
diminutas nueces algo rugosas que contienen en su interior cuatro
semillitas de color negro, con un anillo blanquecino en su base.
La
floración se produce normalmente en los meses de primavera y verano.
Se reproduce por semillas. Las plantas ya establecidas se suelen
autopropagar con mucha facilidad.
Especie originaria de Europa central y Asia Menor, y posteriormente
naturalizada por toda la región mediterránea, así como en zonas cálidas
de la Europa occidental, África del Norte y América del Sur.
En las
Islas Canarias se encuentra asilvestrada en escombreras, márgenes de
caminos y carreteras, cultivos, pastizales, huertas abandonadas, etc.
Se puede usar como planta ornamental, atractiva por sus bellas y
abundantes inflorescencias colgantes. Se planta de forma aislada, o en
grupos, para formar macizos, siendo también muy adecuada para jardines
de rocalla.
Necesita riego moderado y exposición de semisombra,
aunque vive bien a pleno sol.
Es una planta que se cultiva con mucha
facilidad, por regla general en el mes de abril, siendo recolectada tras
las primeras lluvias otoñales. Cuando se cosecha se suelen cortar las
hojas basales para ser empleadas como verdura, mientras que las flores
se recogen más adelante, en un día seco, para que se deshidraten
rápidamente.