Su peligrosidad deriva de su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones ambientales, y a su gran velocidad de crecimiento y expansión, desplazando a las especies nativas y causando graves daños a la biodiversidad. Se halla incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, y en la lista las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Se emplea con frecuencia en jardinería de climas tropicales o templados, destacando por su gran tamaño, exuberante follaje y llamativas flores, que desprenden un intenso aroma. Normalmente se planta formando grupos, o bien en grandes macetas, siendo muy apropiada para zonas cercanas a estanques, arroyos o lugares palustres.
Es una especie de crecimiento rápido que necesita exposición a pleno sol o de semisombra, suelos ricos en materia orgánica y con buen drenaje.
Si se cultiva como planta de interior debe colocarse en una zona de luz brillante e indirecta, para promover un crecimiento y floración saludables.
Se deben podar los tallos después de otoño, una vez que la parte aérea se haya marchitado, para favorecer el desarrollo de planta en la siguiente temporada.

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