Esta especie procede de zonas tropicales y subtropicales de Sudáfrica. Desde sus regiones de origen se ha ido extendiendo por numerosas zonas cálidas y templadas del mundo, donde se cultiva como planta ornamental, tanto por su imponente porte y tamaño, como por sus espectaculares flores que recuerdan la silueta de un ave exótica.
En jardinería se emplea tanto en ejemplares solitarios como formando grupos de imponente aspecto, siendo una planta ideal para jardines de tipo tropical y para decorar patios interiores, por su dramático impacto visual.

Para su desarrollo prefiere suelos ricos en materia orgánica, exposición a pleno sol, y humedad abundante.
Es una planta de crecimiento muy lento, que necesita varios años para convertirse en adulta y producir flores.

 < Anterior   Siguiente >