El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife,
Gran Canaria
La Capitana es una planta semiarbustiva de
pequeño tamaño -generalmente no más de un metro de alto-, cuya densa y
abundante ramificación forma una amplia y apretada copa de porte más o
menos globoso, totalmente recubierta de un lustroso follaje verde
oscuro, ligeramente pegajoso y oloroso. Las ramitas son delgadas,
leñosas y quebradizas, estando recubiertas de una fina corteza de color
grisáceo. Las hojas, alternas o verticiladas y de hasta 15 cm de largo,
son simples, pecioladas, de contorno más o menos lanceolado, agudas en
el ápice y de margen entero. En su intersección con el tallo se forman
unos pequeños apéndices laminares (estípulas), características de esta
especie. Sus diminutas y poco vistosas flores, de color
blanquecino-verdoso, se agrupan en inflorescencias péndulas, que
producen al madurar frutos capsulares con semillas de color negro.R
HábitatEndemismo de Canarias y Madeira. En nuestras islas crece en
paredes, laderas y terraplenes de la Laurisilva y zonas húmedas del
Pinar y los Bosques Termófilos. Abunda localmente.R
FloraciónPrimavera y verano, aunque en las zonas más cálidas florece
desde el mes de enero.R ReproducciónPor semillas.R UsosSu
agraciado porte y brillante follaje la hacen merecedora de ser cultivada
como ornamental en algunos tipos de jardines.R
Distribución:
Endemismo macaronésico. El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran
Canaria. Ecosistemas: Bosques termófilos, Laurisilva, Fayal-brezal.
Altitud: Normalmente entre los 300-1.200 m s. n. m.