Flora canaria > Setas > Boletus edulis

Boletus edulis  Bull.
Familia BOLETACEAE
Boleto, Calabazo, Hongo, Porro
  Descripción

Sombrero con la forma típica de los boletos, al principio semiesférico, con el margen rodeando al pie, después convexo. Tiene un diámetro que puede llegar a los 25-30 cm, y su color es marrón claro, pardo o canela, más oscuro en el centro y frecuentemente difuminado a los bordes, donde llega a ser casi blanco. La cutícula es ligeramente viscosa, sobre todo en tiempo húmedo, característica que pierde con la edad. Su margen es excedente, incurvado que pasa a ser casi plano con su desarrollo.
Himenio con tubos libres y largos, de 10-20 mm de longitud, según la edad del ejemplar. Fácilmente separables de la carne e inicialmente blancos, pasando a ser con la madurez amarillos, y posteriormente verdosos. Sus poros son circulares y del mismo color que los tubos, no volviéndose azules al roce o al corte.
Pie de 5-20 cm de largo por 2-8 cm de diámetro, según su estado de crecimiento. Consistente y robusto, frecuentemente más engrosado en la parte media, sobre todo en los ejemplares jóvenes. Está finamente decorado, sobre todo en su parte superior, con una retícula blanca que contrasta con el color avellana del fondo, que se va difuminando hacia la base, donde es casi blanco.
Carne espesa, blanca, inmutable, tierna, que bajo la cutícula adquiere un color rojizo, y con la edad adopta una consistencia esponjosa. Olor y sabor muy agradables y característicos, que recuerda ligeramente al de la avellan.

Esporada de color ocre olivácea. Esporas amarillentas, lisas y no amiloides.

  Hábitat
En Canarias se puede encontrar en todo tipo de bosques, y a lo largo de casi todo el año si las condiciones son las adecuadas. Es muy común en Tenerife y Gran Canaria. Suele crecer en grupos de varios ejemplares más o menos dispersos.
  Distribución en Canarias
Especie nativa en las Islas Canarias.
El Hierro, La Palma, La Gomera, Tenerife, Gran Canaria.

  Comentarios
Se trata de una de las setas más buscadas y valoradas por los aficionados a la micología, por su belleza, tamaño, facilidad de reconocimiento y escasas posibilidades de confusión con especies venenosas. Su comestibilidad es excelente, siendo para muchos aficionados y cocineros la mejor de las setas, por su textura, consistencia y sabor, además de que se aprovecha todo de ella, tanto el pie como el sombrero, siendo ambos de la misma calidad. Y se puede comer hasta cruda, que es como más les gusta a muchas personas.
En las Islas Canarias se puede confundir con Boletus reticulatus, que suele salir después de las primeras lluvias otoñales y se diferencia por tener la cutícula color avellana uniforme, con carne muy blanca bajo ella, y una retícula muy evidente que abarca todo el pie. También con Boletus aereus, que tiene la cutícula mucho más oscura casi negra, con manchas más claras, carne blanca bajo ella, y un retículo mucho menos evidente.
Existe un forma albina (Boletus edulis f. albus) que se ha encontrado en las islas de La Gomera y Gran Canaria, siendo muy común es esta isla durante el otoño. Tiene todas las características del tipo menos el color de la cutícula que es casi totalmente blanco.