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Parque García Sanabria
Santa Cruz de Tenerife, Tenerife

     El Parque García Sanabria se encuentra en Santa Cruz de Tenerife y nació a principios del siglo pasado, en el año 1926, para convertirse en ese momento en el mayor parque urbano de Canarias.
     Derrocha belleza en cada uno de sus rincones, sus flores dan color y aroma al entorno, y desde su construcción se convirtió en un imprescindible pulmón para la ciudad hasta convertirse en parte de la esencia de Santa Cruz.
     A lo largo del parque se suceden las fuentes y esculturas, destacando el enorme y precioso reloj de flores que preside la entrada principal al parque, y la gigantesca fuente central en honor a García Sanabria, el alcalde de la ciudad que impulsó el proyecto del parque que ahora lleva su nombre.

 


     El parque está compuesto por especies de flora autóctona canaria y otras procedentes de diferentes continentes, de clima tropical o subtropical, en definitiva especies consideradas exóticas que convierten a este parque en un auténtico jardín botánico de la ciudad. Cuenta con más de 200 especies de árboles y plantas. Pasear por él nos permitirá conocer una gran variedad de flora, disfrutando del frescor del lugar y de la paz que transmite.
    Aquí y allá nos sorprende con numerosas y originales esculturas, como el Penetrable, de Jesús Soto, el Homenaje a las Islas Canarias, de Pablo Serrano, el Homenaje al Gato, de Oscar Domínguez, la Introversión, de Subirachs, el Homenaje a Gaudí, de Paolozzi, etc.

 

 


 

     En el centro del parque, donde se cruzan los dos paseos diagonales, se sitúa una fuente y una plazoleta en la que se levanta el Monumento a García Sanabria, obra expresionista del escultor Francisco Borges Salas. Junto a esta estructura se sitúa La Fecundidad, también obra de este escultor.
     El reloj de flores está situado en una de sus entradas, la que da a la calle del Pilar, y es muy habitual que se utilice como punto de encuentro tanto para los vecinos de la ciudad como para excursiones guiadas o turistas. Este singular reloj fue fabricado en Suiza por la casa Favag y donado por el cónsul de Dinamarca en 1958. Está permanentemente adornado con flores frescas, y a ambos lados dos escalinatas que nos llevan hasta la fuente central.