Flora de las Islas Canarias
  • Spartocytisus supranubius

Spartocytisus supranubius (L.f) Webb & Berth.
RETAMA DEL TEIDE, RETAMA DE CUMBRE, RETAMA BLANCA

Descripción: Pocas sensaciones olorosas son comparables a las que produce el intenso y dulce aroma que desprende la Retama del Teide en plena floración. Un sosegado paseo por Las Cañadas durante los meses de mayo o junio, época en la que cientos de estas plantas se engalanan con sus flores, impregnará en nuestra memoria la indeleble huella de una fragancia casi divina.
Arbustos de gran tamaño -que a veces sobrepasa los 3 m de alto- y abundantemente ramificados, estas retamas adoptan generalmente porte hemisférico, como casi todas las plantas de Alta Montaña, que así se protegen de las rigurosas condiciones ambientales que dominan en ese eco sistema. Sus tallos son gruesos y erectos, estando recubiertos de una dura corteza de color verde grisáceo. En ellos se disponen numerosas y poco duraderas hojas, alternas y trifoliadas, con hojuelas diminutas de apenas 5 mm de largo, muy finas -casi lineares- y de color verde pálido.
Sus abundantes y bellas flores, de coloración blanca o rosada, se agrupan en densos racimos situados en la parte terminal de los tallos. Los frutos consisten en legumbres algo vellosas y de color negro, conteniendo cada una de 4 a 6 semillas.
Ecología: Como indica su nombre científico (supranubius), la Retama del Teide vive "por encima de las nubes",
constituyendo, junto al codeso de cumbre, la especie característica y fundamental del eco sistema de Alta Montaña de la isla de Tenerife. Fuera del Circo de Las Cañadas desciende hasta la zona de contacto con los pinares, mezclada con codesos y escobones. Aunque más escasa y menos frondosa, también está presente en la isla de La Palma, localizándose sus ejemplares en las altas cumbres que rodean la Caldera de Taburiente.
Suele crecer agrupada en cúmulos de extensión variable y desigualmente repartidos.
Floración: Primavera y verano, sobre todo en los meses de mayo y julio.
Reproducción: Por semillas, que están protegidas por un grueso tegumento que les permite mantenerse en estado de
latencia durante varios años.
Usos: Muchos apicultores trasladan sus enjambres a Las Cañadas durante el periodo de floración de la Retama, para aprovechar su abundante y dulce néctar, que más tarde se convertirá en una riquísima y muy nutritiva miel. En otros tiempos fue utilizada como forrajera e incluso para hacer carbón con su leña.

Retamar codesar
1700 -2400 m
La Palma, Tenerife
Endemismo canario