Convolvulus lopezsocasi
Svent.
Corregüela de Famara, Corregüelón de Famara
Descripción:
Enredadera perenne, densamente ramificada
desde su base y muy hojosa, que desarrolla tallos sarmentosos de hasta
más de 3 m de largo, trepadores unas veces y colgantes otras. Leñosos,
quebradizos y de color pardo rojizo los más viejos; herbáceos y de
color verdoso los más jóvenes. Muchas veces las ramas se enredan sobre sí
mismas, formando gruesas y correosas cuerdas.
Las hojas, lisas, de
color verde pálido y unos 4-6 cm de largo, son simples, alternas,
largamente pecioladas, anchamente lanceoladas, acorazonadas en su base,
puntiagudas en el ápice (mucronadas), enteras en sus márgenes y con una
destacada nerviación en el envés.
Sus hermosas y delicadas flores, de
color rosa pálido, con la base amarillenta, y unos 2-4 cm de diámetro, se reúnen en densas
inflorescencias de hasta diez flores cada una, sostenidas por tallitos
floríferos densamente hojosos. Presentan sépalos elíptico lanceolados de
alrededor de 1 cm de largo, y una corola ligeramente vellosa de casi
doble tamaño que el cáliz.
Los frutos son cápsulas lisas de unos 5
mm de diámetro y forma de pera, conteniendo cada una entre 1-3
semillas de color negro.

Hábitat: Endemismo canario, raro y escaso, pues vive
únicamente en acantilados, riscos, andenes y laderas pedregosas del macizo de Famara, al norte
de la isla de Lanzarote, conviviendo con un buen número de otras
especies endémicas presentes en esa bella zona geográfica, de alto
interés botánico y paisajístico.
Ocasionalmente, siguiendo el cauce
de los barrancos, sus ejemplares llegan casi hasta el nivel del mar.
Floración: Primavera y verano, lo más frecuente entre los meses de marzo y mayo.
Reproducción:
Por semillas, aunque mucho más fácilmente por esquejes, pues, sobre todo
en los ejemplares silvestres, los frutos fértiles son muy escasos.
Usos: Es una bella planta para cultivo ornamental, y como tal se usa desde
hace bastantes años, dando lugar en muchas ocasiones a ejemplares
naturalizados cercanos a los lugares de cultivo. Pero es necesario
advertir que esta práctica debe realizarse siempre teniendo un absoluto
respeto a sus poblaciones naturales.