Tuberaria guttata
(L.) Fourr.
Turmera, Hierba turmera, Hierba de las criadillas
Descripción:
Herbácea anual de 5-50 cm de alto, muy
variable, erecta, vellosa, con tallitos muy finos y una roseta basal de
hojitas elípticas, que ya suelen estar secas para cuando la planta
florece.
Las hojas del tallo (caulinares), de color verde pálido y
hasta 3 cm de largo, son simples, opuestas, de lanceoladas a
linear-lanceoladas, marcadamente trinervadas, de margen más o menos
revoluto, con estípulas basales, y recubiertas en ambas caras de una
corta y áspera pubescencia.
Lo más llamativo de esta plantita son sus
flores, sostenidas por largos y finísimos pedúnculos, casi filiformes, y
agrupadas en racimos terminales poco densos, que recuerdan la cola de un
escorpión. Presentan un cáliz pentalobulado largamente velloso, punteado
de negro, y una atractiva corola de unos 2 cm de diámetro, formada por
cinco pétalos libres de forma espatulada o cuneiforme y color amarillo vivo, con una mácula basal de color marrón púrpura que los cubre casi hasta su
mitad.
El androceo está formado por numerosos estambres que están
soldados en la base, y el gineceo por un ovario pubescente en el tercio
superior, unilocular, y con un corto estilo que finaliza en un estigma
engrosado.
Los frutos son pequeñas cápsulas lisas, ovoideas, que se abren al
exterior por tres valvas ovadas, de ápice obtuso o truncado, por las que
salen numerosas semillitas pardas, ovoideas, con varias filas de papilas
blancas.

Hábitat: Esta especie tiene una amplia distribución
mundial. En Canarias es relativamente frecuente en pastizales, terrenos
degradados, bordes de caminos y carreteras, etc., de las zonas altas y
de medianías de todas las islas, así como en áreas clareadas de los
pinares.
Floración: Primavera y verano, normalmente entre los meses de marzo a junio.
Reproducción:
Por semillas.
Usos: Se puede emplear como ornamental, apropiada
para pequeños rincones en jardines de rocalla.