Arbusto densa y desordenadamente ramificado, de
unos 0,5-1 m de alto, de hábito rupícola, a veces colgante, con tallos
finos y quebradizos, estriados y rugosos por las cicatrices que dejan en
ellos las hojas muertas, variando su color entre el verde pálido de los
más jóvenes y el marrón oscuro de los más viejos.
Las hojas,
que recubren casi en su totalidad a sus ejemplares, son grandes, de unos
5-8 cm de ancho y hasta 3 cm de ancho, simples, alternas, lisas, algo
pruinosas, carnosas, anchamente lanceoladas, con el margen agudamente
dentado, especialmente desde la mitad de la lámina hasta el ápice de la
misma, y de color verde azulado, las más jóvenes con tonalidades
rojizos.
Sus llamativas flores se
agrupan en capítulos de unos 2-3 cm de diámetro, formados por un
receptáculo cubierto de varias filas de brácteas curvadas hacia afuera,
un apretado centro de flósculos de color amarillo oro, y un círculo
exterior de numerosas
lígulas cortas de un amarillo más claro, y agrupados, a su vez, en inflorescencias de entre 3-8
capítulos cada una.
Al madurar,
los capítulos se convierten en infrutescencias globosas repletas de
diminutas semillas negras, provistas de un pequeño vilano blanquecino
que favorece su dispersión por medio del viento.
Endemismo de Tenerife, de carácter
xerófilo y fisurícola, encontrándose sus ejemplares únicamente en riscos y paredes escarpadas de la región montañosa del
noroeste de la isla: Los Silos, Teno, Masca, etc., desde casi el nivel
del mar hasta los 400-500 metros, ocasionalmente hasta los 800 metros.
Primavera y verano, normalmente entre los meses de mayo a julio.
Por semillas.
Se trata de una especie muy adecuada para uso ornamental, aunque tal
actividad debe llevarse a cabo teniendo un absoluto respeto a sus
poblaciones naturales.
Desconocidas.
Islas Canarias.
Algunos autores han pasado a denominar esta especie como Vieria
laevigata en lugar de Vieraea laevigata, como se conocía anteriormente.
Sin embargo, en la página 226 del volumen 3 de la Histoire naturelle des
Iles Canaries, donde originalmente se describe la especie, se advierte
que el nombre de Vieria se debe a una equivocación o errata en una de
las ilustraciones de la obra "...non Vieria ut falso in icone legimus".
Su nombre genérico (Vieraea) está dedicado al
tinerfeño José de Viera y Clavijo, el mejor representante de la
Ilustración en las Islas Canarias, que en su monumental Diccionario de
Historia Natural de las Islas Canarias, terminado en 1799 y
publicado en 1866, describió con minuciosidad las distintas
especies de plantas y animales de nuestro archipiélago, convirtiéndose
en el primer y más destacado naturalista canario de todos los tiempos.
El específico (Laevigata) rocede del latín laevigatus (liso), en
referencia al carácter lampiño de sus hojas.
Buphthalmum coriaceum, Buphthalmum laevigatum, Donia canariensis,
Jasonia laevigata, Vieria laevigata.
Distribución:
Endemismo canario. Tenerife.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal,
Bosques termófilos.
Altitud: Normalmente entre los
50-800 m s. n. m.
Texto y fotos: J. Alfredo Pérez Martín
Camaravision