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Pericallis lanata  (L`Hér.) B. Nord.
Familia ASTERACEAE
Palomera
  Descripción
Herbácea perenne, rizomatosa, que pierde su denso follaje en verano, para rebrotar de nuevo con las primeras lluvias del otoño. Sus tallos, semileñosos, densamente vellosos y de hasta 50 cm de largo, crecen ascendentes, rastreros o colgantes, en función del emplazamiento concreto de cada ejemplar.
Las hojas, de hasta 3 cm de ancho, son simples, alternas, largamente pecioladas, casi redondas (suborbiculares), con entre 5-7 lóbulos poco profundos, dentadas y algo revolutas en sus bordes, de color verde intenso en la haz, blanquecinas y recubiertas de una suave pubescencia plateada en el envés.
Sus hermosas y llamativas flores se disponen en grandes capítulos de 3-5 cm de diámetro, generalmente solitarios, muy cortamente pedunculados, con una corona exterior de unas 10-12 lígulas de color malva rosáceo, y un apretado centro de flósculos intensamente morados. Las brácteas que rodean el involucro son de color purpúreo, y el pedúnculo foliar blanco tomentoso.
Al fructificar producen pequeños y numerosos aquenios provistos de un vilano blanquecino que facilita su dispersión por medio del viento.


 
  Hábitat
Endemismo canario característico de riscos, laderas y barrancos del sur y suroeste de la isla de Tenerife, prefiriendo la umbría a la solana, y el hábito colgante al procumbente. Su presencia es abundante en Güímar y Guía de Isora, mientras que se localizan ejemplares aislados en Vilaflor y el área exterior del Parque Nacional de Las Cañadas del Teide, en cotas que casi llegan a los 2.000 metros.
  Floración
Primavera, especialmente en los meses de abril y mayo.
  Reproducción
Por semillas y esquejes.
  Usos
Su bello porte, denso follaje y preciosas flores predisponen su uso ornamental, y como tal se cultiva desde hace siglos en muchos jardines de Europa, adonde fue llevada por los viajeros románticos que exploraban maravillados la naturaleza de las Islas Canarias.
Requiere pocos cuidados y se adapta bien a los climas fríos. Si se emplea como planta de interior debe colocarse en macetas colgantes. Pero esta práctica de jardinería debe hacerse teniendo un cuidadoso respeto a sus poblaciones naturales.


 
  Propiedades medicinales
Antiguamente se preparaba con sus hojas y flores un jarabe empleado para calma la tos y aliviar los dolores menstruales. También se le atribuyen propiedades estomacales.
  Distribución
Islas Canarias.
  Notas
Algunos autores diferencian dos variedades de esta especie: la var. lanata y la var. cyanophthalma. Otros han citado la aparición ocasional de una variedad con flores blancas denominada var. albina.
En el año 1777 se obtuvo en los Jardines Reales Británicos un hibrido resultado del cruce de dos plantas endémicas de las Islas Canarias: Pericallis cruenta y Pericallis lanata. Este hibrido, denominado originalmente como Cineraria × hybrida, es una planta cultivada en la jardinería de todo el mundo, y se considera con el origen de todas las cinerarias no silvestres. Se caracteriza principalmente por formar tallos bajos muy ramificados que dan como resultado plantas muy compactas, grandes hojas de color verde oscuro y formas entre acorazonadas y triangulares, y flores con disco muy pequeño y apretado, y lígulas de tamaño y coloración muy variada.
Con el paso del tiempo, de este primer híbrido se han obtenido numerosos cultivares, con una gran variabilidad en el tamaño y colorido de las inflorescencias.

  Etimología
Su nombre genérico (Pericallis) podría derivar del griego peri (alrededor) y callos (bello, belleza), pudiendo significar algo así como "que desprende belleza". El específico (Lanata) alude a la suave vellosidad que cubre sus tallos y el envés de las hojas.
  Sinonimia
Senecio heritieri, Pericallis heritieri, Cineraria lanata.

Distribución: Endemismo canario. Tenerife.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal, Bosques termófilos, Pinar.
Altitud: Normalmente entre los 200-2.000 m s. n. m.

Texto: J. Alfredo Pérez Martín
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