Flora de las Islas Canarias
  • Cheirolophus falcisectus

Sólo se conoce una sola población de esta especie, con escaso número de individuos (aproximadamente unos cien). Actualmente vive en situación de refugio en las grietas de unos cantiles más o menos umbrosos, junto con otras especies típicas del termoesclerófilo.
Endemismo exclusivo de Gran Canaria, en la zona suroeste de la isla, en el mac del Cedro-Hogarzales. Sobre colas de 600-700 m.

Especie con tendencias rupícolas fisurícolas, aunque puede ocupar también laderas y andenes. Vive actualmente en fisuras y pequeñas taliscas, en riscos de fuerte pendiente, en el termocanario seco, en los dominios del termoesclerófilo, en zonas más o menos umbrófilas,
Arbusto de hasta 1,5 con hojas muy variables. Florece en junio y julio y fructifica agosto a septiembre. Se reproduce sin dificultad por semillas, pero éstas, en hábitat natural son atacadas masivamente por las larvas de insectos. En el Botánico «Viera y Clavijo» se cultiva de forma normal, y allí sus semillas son apetecidas por los jilgueros (Carduelis carduelis). Su cultivo «ex situ» requiefre debidas precauciones dada su tendencia a hibridar con otras especies afines
Valor ornamental. A nivel local, las sumidades fioríferas de algunas especies cheirolophus se usan como hipoglucemiantes. La posibilidad de hibridarse con especies próximas obliga a ciertas precauciones en su manejo, cultivo y recuperación.