Propiedades medicinales: Los tallos producen un látex pegajoso y transparente que, usado con precaución, sirve para curar y cicatrizar heridas externas.
Distribución: Islas Canarias.


Notas: Durante mucho tiempo se consideró la existencia de hasta seis especies de este género en Canarias: Ceropegia fusca, Ceropegia chrysanta, Ceropegia krainzii, Ceropegia ceratophora, Ceropegia hians y Ceropegia dichotoma. Pero después de una revisión taxonómica publicada en 1986 se determinó la existencia de sólo dos especies: Ceropegia fusca y Ceropegia dichotoma. A su vez, de Ceropegia dichotoma se consideran dos subespecies: la ssp. dichotoma, presente en las islas de Tenerife, El Hierro y La Palma, y la spp. krainzii, en las islas de Tenerife y La Gomera, caracterizada fundamentalmente por sus inflorescencias con un mayor número de flores y sus tallos más suculentos.
Su nombre vulgar de mataperros hace referencia al posible carácter tóxico de su látex.

Etimología:
Su nombre genérico (Ceropegia) parece provenir de las palabras griegas keras (cera) y pege (fuente), haciendo referencia al recubrimiento céreo que recubre a las plantas de este género. El específico (Dichotoma) procede del griego dixa (dividido en dos partes) y temnein (cortar), haciendo referencia a la forma de crecimiento de sus tallos que se van dividiendo progresivamente en dos. Y el subespecífico (Krainzii) está dedicado a Hans Krainz, horticultor y botánico suizo nacido en 1906, reconocido especialista en cactus y otras suculentas, y que fue durante muchos años director de la Colección Municipal de Plantas Suculentas de Zúrich.
Sinonimia: Sida albida, Sida grandifolia, Abutilon albidum, Abutilum mollisimum, Abutilon molle.

Distribución: Endemismo canario. La Gomera, Tenerife.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal, Bosques termófilos.
Altitud: Normalmente entre los 150-1.000 m s. n. m.

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