Ceropegia dichotoma Haw.
ssp. krainzii (Svent.) Bruyns
Cardoncillo gomero, Mataperros, Bálsamo
Descripción:
Matita perenne, suculenta, ramificada desde
su base, de aspecto candelabriforme, que produce numerosos tallos,
erectos y cilíndricos, de 40-100 cm de altura, ocasionalmente hasta 1,5
m, de color pardusco a gris oliváceo, que se va volviendo blanquecino,
pues a medida que envejecen se van recubriendo de una fina capa de ceras
que los protege de la intensa radiación solar y minimiza el efecto de la
transpiración evitando la pérdida de agua.
Sus escasas y menudas
hojitas, de unos 3-4 cm de largo, duran muy poco tiempo en las ramas,
desapareciendo casi totalmente en los meses más secos. Son simples,
opuestas, anchamente lineares, algo carnosas, lisas y de color verde
brillante, con irregulares líneas blanquecinas.
Sus curiosas
inflorescencias se sitúan en la parte superior de los tallos más viejos,
agrupadas en fascículos de unas 20-70 flores cada uno. Presentan un
pedúnculo rojizo o grisáceo de 5-8 mm de longitud, y una corola larga y
estrechamente tubular de unos 3-4 cm de largo, algo curvada y de color
blanquecino amarillenta, finalizado en lóbulos linear subulados, de
color amarillo pálido, generalmente unidos en el ápice.
Al madurar
producen frutos capsulares erectos en forma de cuernos, emparejados por
su base y de 8-14 cm de largo, de color marrón grisáceo y ápice obtuso,
que al madurar se abren longitudinalmente, liberando entre 25-35
semillas planas de color negro, coronadas por un largo vilano blanco y
plumoso que favorece su dispersión por medio del viento.

Hábitat: Endemismo canario presente en las zonas
xerófilas y semixerófilas de la banda costera de la isla de La Gomera,
asociado a la vegetación del Cardonal-tabaibal, de forma dispersa y en
lugares poco accesibles; también en una única población del municipio de
Adeje, en la isla de Tenerife.
Su hábitat se encuentra muy alterado
por la actividad humana, por lo que sus ejemplares se encuentran en
zonas abruptas de los barrancos.
Floración: Entre los meses de febrero y mayo,
aunque a veces se extiende este periodo hasta el verano. La
fructificación se produce más o menos en los mismos meses, por lo que no es raro
encontrar ejemplares con flores y frutos al mismo tiempo.
Reproducción:
Se propaga por semillas y esquejes.
Usos: En los últimos años se ha extendido el uso
ornamental de los cardoncillos en ajardinamientos públicos y privados,
aunque esta práctica debería estar acorde con un escrupuloso respeto a
sus poblaciones naturales y quedar restringida a sus áreas de
distribución natural.