Flora canaria > Especies > Ceropegia dichotoma

Ceropegia dichotoma ssp. dichotoma  Haw.
Cardoncillo, Mataperros, Sayón
  Descripción
Matita perenne, suculenta, ramificada desde su base, de aspecto candelabriforme, que produce numerosos tallos, erectos y cilíndricos, de 40-90 cm de altura, de color variable entre el verde oliva y el gris blanquecino, pues a medida que envejecen se recubren de una fina capa de ceras que los protege de la intensa radiación solar y minimiza el efecto de la transpiración evitando la pérdida de agua.
Sus escasas y menudas hojitas, de unos 3-6 cm de largo, duran muy poco tiempo en las ramas, desapareciendo casi totalmente en los meses más secos. Son simples, opuestas, anchamente lineares, algo carnosas, lisas y de color verde brillante, con irregulares líneas blanquecinas.
Sus curiosas inflorescencias se sitúan en la parte superior de los tallos jóvenes, agrupadas en fascículos de unas 5-20 flores cada uno. Presentan un pedúnculo rojizo o grisáceo de 5-8 mm de longitud, y una corola larga y estrechamente tubular de unos 3-4 cm de largo, algo curvada y de color blanquecino amarillenta, finalizado en lóbulos linear subulados, de color amarillo pálido, generalmente unidos en el ápice. Al madurar, producen frutos capsulares erectos en forma de cuernos, emparejados por su base y de 8-12 cm de largo, de color marrón grisáceo y ápice obtuso, que al madurar se abren longitudinalmente liberando una gran cantidad de pequeñas semillas planas de color negro, coronadas por un largo vilano blanco y plumoso que favorece su dispersión por medio del viento.


 
  Hábitat
Endemismo canario presente en las zonas xerófilas y semixerófilas de la banda costera, típicamente asociado a la vegetación del Cardonal-tabaibal. En algunas zonas es elemento muy raro, pues sus poblaciones han sido muy mermadas por los asentamientos agrícolas o urbanos.
  Floración
Su llamativa floración se produce fundamentalmente en los meses del invierno, cuando el paisaje está más necesitado de vivos colores que animen la adormecida vegetación de esta época del año.
  Reproducción
Por semillas y esquejes.
  Usos
En los últimos años se ha extendido el uso ornamental de los cardoncillos en ajardinamientos públicos y privados, aunque esta práctica debería estar acorde con un escrupuloso respeto a sus poblaciones naturales y quedar restringida a sus áreas de distribución natural.


 
  Propiedades medicinales
Los tallos producen un látex pegajoso y transparente que, usado con precaución, sirve para curar y cicatrizar heridas externas.
  Distribución
Islas Canarias.
  Notas
Durante mucho tiempo se consideró la existencia de hasta seis especies de este género en Canarias: Ceropegia fusca, Ceropegia chrysanta, Ceropegia krainzii, Ceropegia ceratophora, Ceropegia hians y Ceropegia dichotoma. Pero después de una revisión taxonómica publicada en 1986 se determinó la existencia de sólo dos especies: Ceropegia fusca y Ceropegia dichotoma. A su vez, de Ceropegia dichotoma se consideran dos subespecies: la ssp. dichotoma, presente en las islas de Tenerife, El Hierro y La Palma, y la spp. krainzii, en las islas de Tenerife y La Gomera, caracterizada fundamentalmente por sus inflorescencias con un mayor número de flores y sus tallos más suculentos.
Su nombre vulgar de mataperros hace referencia al posible carácter tóxico de su látex.
  Etimología
Su nombre específico genérico (Ceropegia) parece provenir de las palabras griegas keras (cera) y pege (fuente), haciendo referencia al recubrimiento céreo que recubre a las plantas de este género. El específico (Dichotoma) procede del griego dixa (dividido en dos partes) y temnein (cortar), haciendo referencia a la forma de crecimiento de sus tallos que se van dividiendo en dos progresivamente.
  Sinonimia
Ceropegia aphylla.

Distribución: Endemismo canario. El Hierro, La Palma, Tenerife.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal.
Altitud: Normalmente entre los 25-500 m s. n. m.
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