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Fayal-brezal
    Cuando disminuyen las nieblas provocadas por la influencia de los vientos alisios, debido a una mayor altitud o a un cambio de la exposición norte-sur de las vertientes, las condiciones ambientales van variando progresivamente: la humedad ambiental y edáfica disminuyen, el grado de insolación aumenta, y la presencia de fuertes vientos es bastante frecuente. Estos factores determinan la desaparición progresiva de la Laurisilva y el comienzo de una comunidad vegetal nueva, directamente relacionada con aquella, pero con características distintivas propias. Se trata del Fayal-brezal, una formación boscosa que se sitúa en las zonas de transición entre las zonas húmedas y cálidas de la Laurisilva y las áreas más frías y xerófilas del Pinar.
    El óptimo de la formación se localiza entre los 500-1.000 m, en laderas con exposición norte y noreste, aunque en algunas zonas puede llegar a los 1.700 m de altitud sobre el nivel del mar. En muchas ocasiones, el Fayal-brezal aparece ocupando las zonas más degradadas de la Laurisilva y del Pinar, ya sea por causa de los incendios o, más frecuentemente, por las talas abusivas realizadas en los pasados tiempos. Normalmente se trata de un tipo de bosques muy malo de transitar, pues su estrato arbustivo es muy tupido y su sotobosque muy enmarañado.
En la actualidad, las mejores representaciones del Fayal-brezal se hallan en Hermigua y Agulo, en La Gomera, Las Mercedes y Anaga, en Tenerife, la vertiente este de la Cumbre Nueva, en La Palma, y las cumbres de El Golfo, en El Hierro.
    El Fayal-brezal canario es un tipo de formación vegetal que presenta grandes afinidades con otras semejantes de diferentes partes del mundo, como las que se encuentran en algunas montañas tropicales de África, determinadas áreas de Sudáfrica, regiones subtropicales de la India, China, Sumatra, Java, etc.
 
Flora

    Como el Fayal-brezal se asienta en aquellos lugares demasiado secos para la Laurisilva, el cortejo vegetal que lo integra se caracteriza por modificaciones morfológicas propias, especialmente el menor tamaño de sus especies arbóreas y la reducción del tamaño de las hojas en comparación con las de la Laurisilva, que llega al extremo en las pequeñísimas hojas aciculares de los brezos y tejos, dos de las especies dominantes de esta comunidad.



    En el Fayal-brezal, las especies son menos exigentes que en la Laurisilva, y presentan una mayor amplitud ecológica, formando un tipo de bosque más abierto y con menos variedad de especies, dominando a nivel arbóreo la faya (Morella faya), el brezo (Erica arborea) y el tejo (Erica platycodon), y con menor frecuencia por el acebiño (Ilex canariensis) y el laurel o loro (Laurus novocanariensis).



     Además, se encuentran manifestaciones aisladas de algunas especies propias de las áreas menos húmedas de la Laurisilva, como el palo blanco (Picconia excelsa), el barbusano (Apollonias barbujana), el mocán (Visnea mocanera), el madroño (Arbutus canariensis), el sanguino (Rhamnus glandulosa), el palo blanco (Picconia excelsa), la hija (Prunus lusitanica spp. hixa), etc.



    El sotobosque es muy pobre en especies, debido a que el crecimiento en formación cerrada del Fayal-brezal deja llegar poca luz al suelo. Entre las especies herbáceas y arbustivas que se pueden encontrar en las zonas más despejadas están la zarza de monte (Rubus ulmifolius), el granadillo de monte (Hypericum grandifolium), el juagarzo (Cistus monspeliensis), la estrelladera (Gesnouinia arborea), el follao (Viburnum rigidum), la estornudera (Andryala webbi), la encimba (Pericallis papyracea), la violeta de monte (Viola riviniana), etc. Así mismo es frecuente la presencia de dos helechos: Pteridium aquilinum y Aspleniun onopteris.

Fauna

    El Fayal-brezal comparte gran parte de su fauna con la de la Laurisilva, siendo los grupos animales mejor representados las aves, entre los vertebrados, y los insectos y moluscos, entre los invertebrados.
    Entre las aves rapaces son frecuentes el aguililla (Buteo buteo) y el cernícalo (Falco tinnunculus), siendo más raros el gavilán común (Accipiter nisus) y la lechuza (Tyto alba). Los pájaros insectívoros más abundantes suelen ser el capirote (Sylvia atricapilla), el petirrojo (Erithacus rubecula), el reyezuelo (Regulus regulus), el herrerillo (Parus caeruleus), y el pinzón común (Fringilla coelebs). En el sotobosque corretea la gallinuela o chocha perdiz (Scolopax rusticola), un ave nocturna y crepuscular, muy esquiva y difícil de observar por sus hábitos de ocultación y camuflaje.



    De los invertebrados destaca el grupo de los carábidos: escarabajos errantes y depredadores con altísima diversidad faunística en este y otros tipos de hábitats. Presenta un gran número de endemismos, a menudo locales, y con un alto grado de especialización respecto al microhábitat que ocupa cada uno. Son muy variables en tamaño, desde los pequeños Trechus y Cymindis, frecuentes en el Fayal-brezal arbóreo, pasando por los Calathus, Broscus, hasta los más grandes, raros y vistosos Carabus, que son algo más frecuentes en zonas con cierta pedregosidad mezclada con la hojarasca del suelo.

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