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Euphorbia navae  Svent.
Familia EUPHORBIACEAE
Tabaiba moruna
Descripción: A pesar de la abundancia de tabaibas endémicas de Canarias, y de lo íntimamente mezclados que muchas veces se encuentran ejemplares de diferentes especies, resulta llamativa la escasez de híbridos naturales que se producen entre ellas, aún más teniendo en cuenta la densidad de algunas poblaciones, la coincidencia de sus periodos de floración y que la polinización es realizada por los mismos insectos. Entre estos híbridos destaca, por su belleza y características morfológicas, el bautizado con el nombre de Euphorbia x navae, producto del cruce entre la tabaiba roja (Euphorbia lamarckii var. broussonetii) y la tabaiba amarga (Euphorbia atropurpurea), que hereda el porte general de la primera y la coloración de sus estructuras foliares de la segunda.
Se trata de un arbusto de hasta más de 1-2 m de alto, dotado de un tronco grueso y leñoso que se ramifica prontamente, formando una hermosa copa, más o menos globosa y abundantemente foliada. Los tallos son lisos cuando jóvenes, y rugosos y marcados por las cicatrices de las hojas caídas al envejecer.
Las hojas, caducas en la estación seca, se agrupan en falsas rosetas situadas en la parte terminal de las ramas. Son simples, alternas, sésiles, de lineares a estrechamente lanceoladas, entre 3-8 cm de longitud, lisas, agudas o mucronadas en el ápice, y de color verde azulado, con tintes rojizo-purpúreos las situadas en la parte inferior.
Sus minúsculas flores, de color verdoso anaranjado, se disponen en una estructura especial en forma de copa denominada ciatio, agrupados, a su vez, en pequeñas inflorescencias terminales umbeliformes, formadas por entre 5 y 10 radios primarios de color rojizo que surgen del centro de las rosetas foliares.
Los frutos son cápsulas duras (tricoca) de color verde rojizo y el tamaño aproximado de un guisante, conteniendo tres semillitas cada una, rígidas, brillantes y algo rugosas, que son lanzadas por explosión a gran distancia de la mata cuando la cápsula está madura.
Toda la planta desprende abundante látex blanquecino, pegajoso y muy cáustico.
Ecología: Esta rareza vive en zonas recónditas del sur y suroeste la isla de Tenerife, entre las poblaciones donde ambos padres son abundantes: Masca, Teno, Santiago del Teide, Guía de Isora, Tijoco. Más raro en la Ladera de Guímar.
Floración: Primavera, madurando los frutos a lo largo del verano.
Reproducción: Por semillas y esquejes semileñosos. La viabilidad reproductiva de los híbridos es impredecible, pudiendo cortarse totalmente su desarrollo en un determinado momento o prosperar indefinidamente hasta adquirir caracteres constantes que los pueden elevar a la categoría de especie o subespecie.
Usos: Desconocidos.


Propiedades medicinales: Desconocidas. Debe tenerse mucha precaución con su irritante látex, que produce fácilmente quemaduras en la piel.
Distribución: Canarias.
Etimología: Su nombre genérico (Euphorbia) está dedicado a Euphorbus, renombrado médico del rey Juba II de Mauritania, que reinó en el norte de África en el siglo I, y envió una exploración a las Islas Canarias de la que se tiene conocimiento a través de los escritos de Plinio el Viejo. El específico (Navae) está dedicada a D. Alonso de Nava y Grimón, VI Marqués de Villanueva del Prado, gran amante de la botánica y bajo cuyo impulso se creó a finales del siglo XVIII el Jardín Botánico de La Orotava, situado en el actual municipio del Puerto de La Cruz, y donde se cultivan numerosas especies tropicales y subtropicales.

Distribución: Endemismo canario. Tenerife.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal, Bosques termófilos.
Altitud: Normalmente entre los 700-1.200 m s. n. m.