Flora canaria > Especies > Cistus symphytifolius


Cistus symphytifolius  Lam.
Familia CISTACEAE
Amagante, Magante, Tamagante, Jara, Jarón
Descripción: Arbusto leñoso de porte variable y hasta 2 m de alto, que se ramifica abundantemente a partir de un tronco corto y grueso. Las ramas son finas, leñosas y quebradizas; las más viejas están recubiertas de una ligera corteza de color pardusco que se agrieta longitudinalmente, mientras que a las nuevas las protege una fina vellosidad blanquecina.
Las ramas jóvenes están profusamente cubiertas de grandes hojas de color verde pálido, rugosas, vellosas, pegajosas y muy olorosas; simples, cortamente pecioladas, alternas, de anchamente lanceoladas a ovadas, enteras, agudas u obtusas en el ápice, y con una destacada nerviación reticulada en el envés.
Sus grandes, vistosas y efímeras flores se desarrollan en pequeñas inflorescencias terminales. Presentan un cáliz corto y velloso, de color verde rojizo, y una hermosa corola de hasta 8 cm de diámetro, formada por cinco pétalos de color rosa y textura apapelada, entre los que destaca una densa corona de estambres amarillos y un grueso pistilo capitado de doble tamaño que los estambres, sobresaliendo notablemente de los mismos. Los frutos son cápsulas duras y lustrosas, de color marrón oscuro, que, al madurar, se abren por la parte superior en cinco valvas repletas de diminutas semillas negras.
Hábitat: Endemismo canario propio de los dominios más secos de los pinares de Tenerife y La Palma, donde su presencia llega a ser muy frecuente. Se adapta bien a suelos pobres y degradados, especialmente a los que han sido arrasados por un incendio, pues sus semillas presentan un marcado carácter pirófilo. La abundante pilosidad de esta planta, especialmente apreciable en los botones florales, le permite vivir en estos ambientes tan secos sin perder demasiada agua.
Floración: Primavera y verano.
Reproducción: Por semillas.
Usos: Se puede utilizar como planta ornamental en jardines de la zona de medianías, especialmente apreciable por su denso follaje y sus llamativas flores rosáceas.
Según algunos autores, sus frutos eran consumidos como alimento por los aborígenes canarios, bien crudos o, más probablemente, tostados y molidos para obtener una especie de harina, lejanamente parecida al gofio. Así lo relata el historiador Abreu Galindo en su obra Historia de la Conquista de las siete Islas de Canaria, datada en 1632, que dice: "Al tiempo que esta isla se conquistó y ganó, no había en ella ni se halló trigo ni cebada ni otro grano, ni legumbre, ni los palmeros sabían qué cosa fuese; porque el mantenimiento que usaban en lugar de pan eran raíces de helechos y grano de amagante, que es un árbol como jara, salvo que tiene la hoja más ancha. Este grano cogían a su tiempo y lo secaban y molían en unos molinillos de mano, y lo guardaban para comer con caldo de carne o con leche."
Al parecer en algunos lugares se empleaba esta planta en el proceso de lavado de las pipas y barriles utilizados para guardar el vino.


Propiedades medicinales: Antiguamente, los campesinos se aliviaban el dolor de muelas enjuagándose la boca con una infusión de las raíces de esta planta.
Distribución: Canarias.
Notas: En los pinares de la isla de Gran Canaria habitan dos especies muy parecidas (Cistus horrens y Cistus ocreatus) que difieren principalmente por su menor parte, coloración de las flores o vellosidad de las hojas, y que durante mucho tiempo fueron consideradas como simples variedades de Cistus symphytifolius, pero ahora se consideran como especies independientes.
Etimología: Su nombre genérico (Cistus) deriva del griego kisthos (cesta, caja) al parecer aludiendo a la forma de sus frutos. El específico (Symphytifolius) procede del latín symphytum (nombre antiguo de la consuelda (Symphytum officinale) y folius (hoja) haciendo referencia al parecido de las hojas de ambas especies.
Sinonimia: Rhodocistus berthelotianus, Rhodocistus osbeckiifolius, Cistus vaginatus, Cistus ochreatus, Cistus leucophyllus, Strobon vaginatum.

Distribución: Endemismo canario. Tenerife, La Palma.
Ecosistemas: Pinar.
Altitud: Normalmente entre los 300-1.900 m s. n. m.