Flora canaria > Especies > Mesembryanthemum crystallinum


Mesembryanthemum crystallinum  L.
Familia AIZOACEAE
Barrilla, Escarcha, Escarchosa, Yerba vidrio, Lengua de vaca
Descripción: Herbácea anual, rastrera y abundantemente ramificada, cuyos suculentos tallos, de color verde rojizo, crecen esparcidos sobre el terreno formando densas y mullidas alfombras de extensión variable, que llegan a ocupar grandes superficies de terreno.
Sus hojas, muy carnosas y entre 2-10 cm de longitud, son simples, pecioladas, opuestas las basales y alternas las superiores, de ovaladas a triangulares, enteras y semionduladas en sus bordes. Su coloración varía entre el azul verdoso y el rojo bermejo, pues, antes de marchitarse, la planta cambia su metabolismo y las hojas se reducen y se tiñen de atractivas tonalidades rojizas.
Sus llamativas flores, de hasta 3 cm de diámetro, se desarrollan individualmente o en pequeñas cimas terminales de entre tres y cinco flores cada una. Presentan un periantio formado por cinco tépalos carnosos de color verde rojizo, y numerosos estaminodios petaloideos (estambres transformados con apariencia de pétalos), de aspecto filiforme, color blanquecino con el ápice rosáceo, y que sobresalen notablemente. Los frutos son cápsulas semiglobosas de relucientes colores, divididas interiormente en cinco valvas por tabiques alados, y repletas de numerosas semillitas redondeadas y comprimidas de color negro.
Toda la planta está revestida de papilas cristalinas de brillantísimo colorido, de modo que parece estar permanentemente recubierta de escarcha. Estas papilas están constituidas por células epidérmicas transformadas, muy voluminosas, de paredes delgadas y formadas por cristales de oxalato cálcico, cuya función es reducir el proceso de evapotranspiración de los ejemplares.
Ecología: Esta especie es originaria de Sudáfrica, aunque en la actualidad es común en toda la zona mediterránea y en el territorio macaronésico. En las Islas Canarias se considera como especie nativa, siendo frecuente, y hasta abundante, en terrenos salitrosos y nitrofilizados muy cercanos al litoral, aunque en algunas zonas asciende hasta más allá de los 400-500 m de altitud, ocupando zonas ruderales y campos de cultivo abandonados. Normalmente se encuentra asociada a otras dos especies de parecidas características morfológicas y ecológicas: la escarcha (Mesembryanthemum nodiflorum) y la pataperro (Aizoon canariense).
Floración: Primavera y verano.
Reproducción: Por semillas y esquejes.
Usos: Es una planta muy bonita, con cierto carácter "marino", que puede emplearse muy bien en jardines costeros. Requiere terrenos sueltos, preferiblemente arenosos, abundante exposición solar y riego poco abundante, pues el exceso de humedad puede originar podredumbres que deterioran irreversiblemente los ejemplares.
La barrilla fue muy utilizada en el pasado para la obtención de sosa cáustica, elemento necesario para la fabricación casera de jabones y cristal de calidad, llegando a cultivarse con tal fin en algunas zonas de nuestro archipiélago, especialmente en las islas de Lanzarote y Fuerteventura, donde constituyó una importante actividad económica durante los siglos XVIII y XIX. Para obtener la pasta de sosa, se recolectaban las plantas y, una vez secas, se quemaban en hornos llamados “quemeros”. Con las cenizas, muy ricas en sales alcalinas, se formaban una masa compacta llamada “piedra de barrilla”, que luego se exportaba a diferentes lugares de Europa. El famoso botánico Augusto Broussonet, que fue cónsul de Francia en Canarias en los primeros años del siglo XIX, habla de esta industria en uno de sus escritos: "Uno de los principales productos de esta isla y la de Fuerteventura es la exportación de la sosa. Se obtiene de una hierba llamada barrilla. Lanzarote ha producido durante el año 1801 de 60 a 70 quintales de esta sosa".
En épocas de gran escasez de cereales se llegaron a emplear sus semillas para elaborar “gofio”, una especie de harina que servía de alimento a la gente más pobre. Para ello se llevaban las plantas secas a los llamados “lavaderos” (huecos naturales entre las rocas costeras), donde se dejaban en remojo hasta que se abrían los frutos y las semillas quedaban flotando en el agua. Una vez secas, las semillas se tostaban y se molían en molinos de piedra, obteniendo una especie de harina rudimentaria algo salobre: el llamado "gofio de vidrio”, que saciaba los estómagos y calmaba el hambre.
Un uso muy similar se hacía de la barrilla, Mesembryanthemum nodiflorum, tanto en la elaboración de gofio como en la obtención de piedras de sosa.
Conocida con el nombre de “lechuga del desierto”, en la cocina moderna se utilizan sus hojas como guarnición de entrantes fríos y para hacer ensaladas mezcladas con lechugas.
Propiedades medicinales: En algunos lugares se empleaba esta planta para el tratamiento de enfermedades pulmonares y genitales. Las hojas se usaban en problemas hepáticos y renales, y en el tratamiento de la disentería.
El zumo de las hojas, disuelto en agua, es utilizado por algunas personas para suavizar el pelo y mejorar la piel, asegurando que quita o atenúa la arrugas.
Distribución: Mediterráneo, sur de África, Azores, Madeira, Canarias, Salvajes.
Etimología: Su nombre genérico (Mesembryanthemum) proviene del griego y quiere decir algo así como "flor que abre al mediodía". Su nombre específico (Crystallinum) deriva del latín cristallus, haciendo alusión al parecido que tienen las papilas cristalinas que recubren esta planta con el hielo o el cristal.
Sinonimia: Gasoul crystallinum, Cryophytum crystallinum.

Distribución: Nativa. Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal
Altitud: Normalmente entre 0-500 m s.n.m.