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Adiantum capillus-veneris  L.
Familia ADIANTACEAE
Culantrillo, Culantrillo de pozo, Cabello de Venus, Capilera, Arañuela
Descripción: Helecho vivaz, pequeño y delicado, ampliamente extendido por muchas regiones del mundo y frecuentemente utilizado en jardinería.
Sus frondes, de entre 10-30 cm de largo y color verde pálido, surgen de un rizoma rastrero de color negruzco, parcialmente descubierto y revestido de una densa capa de escamas, especialmente apreciables en los brotes más jóvenes. El peciolo, de igual tamaño o ligeramente más corto que la lámina, es fino, liso, brillante y de color castaño rojizo o casi negro.
La lámina tiene forma entre ovalada y anchamente lanceolada, y se divide de una a tres veces, siendo las hojuelas muy pequeñas, de apenas 2 cm de longitud, con forma de abanico y el ápice irregularmente lobulado las fértiles, y en forma de cuña y el margen más o menos serrado las estériles. Se disponen alternativamente sobre los peciolos secundarios, y están recorridas por una finísima venación, que se aprecia nítidamente al trasluz, variando su color entre el verde pálido y el amarillo tostado, en función de la edad y grado de exposición directa al sol de cada ejemplar.
Los soros se desarrollan sobre el margen apical de las hojuelas, justo donde se reúnen las venas, estando protegidos por las dobleces lobuladas del ápice de las pínnulas; son de color castaño y formas ovaladas o arriñonadas, abriéndose hacia el exterior al madurar. Las esporas globosas, oscuras y verrugosas.
Hábitat: Especie cosmopolita, ampliamente distribuida en muchas regiones tropicales y subtropicales del mundo.
En las Canarias es relativamente frecuente en lugares muy húmedos de las zonas baja y media de todas las islas, especialmente dentro de las áreas de dominio del Monteverde: nacientes, riscos y paredes rezumantes, entradas de cuevas y galerías, estanques, canales, cunetas, etc.
Esporulación: La maduración de los esporangios se produce durante casi todo el año, aunque con mayor abundancia durante los meses de primavera y verano.
Reproducción: Por esporas y por división del rizoma.
Usos: Su empleo ornamental se halla muy extendido, tanto en macetas, como en cestas colgantes, bordes de fuentes y pozos, etc. Necesita humedad, temperaturas moderadas y buena circulación de aire, debiendo ubicarse para su mejor desarrollo en lugares sombreados sin exposición directa a la luz solar.
El culantrillo era el adorno vegetal que habitualmente acompañaba a las destiladeras y bernegales, elementos típicos de la cultura canaria que en tiempos pasados servían para filtrar y almacenar el agua de consumo humano.
En algunas regiones de América del sur se emplean las hojas para preparar infusiones, como sustituto del té, y como aderezo en platos dulces. También hacen un sirope cocinándolas varias horas a fuego lento, al que le añaden azúcar y zumos de frutas.


Propiedades medicinales: El culantrillo es uno de los helechos más usados desde la Antigüedad en la medicina tradicional, atribuyéndosele a la infusión de sus frondes numerosas virtudes curativas: combate la tos, favorece la expectoración, alivia los catarros, regula las menstruaciones, mejora las cistitis y las dermatitis, y tonifica el organismo en general.
Mezclada con vino y miel se empleaba para curar el asma y la bronquitis, y con emplastos de sus hojas se sanaban las verrugas. Un jarabe preparado con culantrillo, jugo de lechuga y pétalos de amapola calma la tos y favorece el sueño.
Distribución: Cosmopolita. Europa, África, Norteamérica y Centroamérica.
Notas: En la Antigüedad, y siguiendo la llamada teoría del signo, la semejanza de esta planta con una cabellera humana propició la costumbre de lavarse el pelo con una infusión de sus frondes, creyendo, equivocadamente, que con ello se evitaba su caída y estimulaba su crecimiento.
Asociado a su querencia por lugares húmedos y oscuros, el culantrillo ocupaba un lugar en la teogonía griega y romana, ya que con sus hojas se formaba la corona de Plutón, el dios de las regiones infernales, conocido por los griegos como Hades. También aparece nombrado en la literatura clásica, donde se cuenta que crecía, junto a otras plantas, en la fuente donde uno de los Argonautas recogía el agua para su barco.
Su nombre vulgar de culantrillo se debe al parecido de sus hojas con las del culantro.
Etimología: Su nombre genérico (Adiantum) proviene del griego adianton, que quiere decir algo así como impermeable o no mojado, aludiendo al carácter hidrorrepelente de sus tallos y hojas. El especifico (Capillus-veneris) procede del latín capillus (cabello) y veneris (relativo a Venus) ya que, según la mitología romana, cuando esta diosa salió del mar presentaba sus cabellos secos.
Sinonimia: Adiantum formosum, Adiantum michelii, Adiantum modestum, Adiantum remyanum, Adiantum schaffneri.

Distribución: Nativa. Tenerife, La Palma, La Gomera, El Hierro, Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura.
Ecosistemas: Cardonal-tabaibal, Bosques termófilos, Laurisilva, Fayal-brezal, Pinar.
Altitud: Normalmente entre los 50-1.500 m s. n. m.